Desmentándome

Llegará el día en que mi mente por fin se desgrane
se disgregue
como un reloj antiguo al que le salten todos los resortes
Acabaré por pensar con el cuerpo
y de viejo tendré ideas en las rodillas en lugar de gota.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Al varajo de bueno Henrietta, espero que este no-lugar te sirva para desocupar otros si-lugares más tortuosos, lo digo por lo de la menta, digo mente (lo que pasa es que desmentado es como que no tiene menta y entonces tiene crema del cielo que es un sabor sumamente gay)

Un abrazo

(escribis muy groso siempre lo dije, merecés estar, no ya en el Olimpo de los escritores, pero si en esa pequeña corriente tan en boga ahora que se hace llamar el "under")


(no preocupaos por mi blog, no lo toco hace meses, tal vez es mejor asi, me pongo a reflexionar ahora que veo el tuyo que tiene mucho menos de dirio intimo de quinceañera que el mio, adios)