La verdad de los álamos

La verdad de los álamos resuena donde es más imperiosa la noche
No puede la de negro manto frenar el batir de las hojas
que como manos entre sí se restregan el saludo amable
Va trepando la dicha y se tiñe de rocío cuando estalla en gárgaras
va trepando y se detiene sólo para echarse un vistazo a sí misma
Esto a veces pasa en un bosque al norte de Venezuela
y a veces no.

1 comentario:

M. dijo...

hola, vine a visitarte.
manu.