Cuando el monstruo está adentro (y dormido)

Lo primero es aceptarlo, después ubicarlo bien, entonces se inician los trámites para una reconciliación y recién ahí se lo despierta. Seguro q se despierte malo, basta con mostrarle los trámites iniciados y haber tomado unas lecciones de box o de chi kung.
Cuando la cosa se pone amigable (un ronroneo de parte del monstruo puede ser un indicador) se le ofrece un vaso de leche (tibia si hace frío) y se le dice "mirá monstruo, con vos todo bien pero tenemos que ponernos las pilas, no puede ser que estés todo el tiempo ahí, no dejás que nadie se nos acerque y acaparás todo el espacio, a partir de ahora te vas a ir los fines de semana a un spa". El monstruo por lo general acepta y a la larga o a la corta descubre que le gusta más el spa y se queda a vivir ahí.

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