Puedo por ejemplo mirar por una lupa de sombras
cómo se agrandan y se emocionan las estrellas
o tal vez escribir en una tela amarilla (con mi sola voluntad)
los nombres que te puse desde que fui viejo hasta que morí de niño,
abarcar canoas de plumas secas, mis bosques, Jordania,
alimentar a los animales desconocidos que llevo dentro,
aún incluso sembrarme los pies de peces
y despertar a media mañana con el sol abierto en la ventana
para que mi primer pensamiento en el día sea el título de este poema.
No hay comentarios:
Publicar un comentario